El INDEC actualizará el IPC con cambios en ponderaciones basados en hábitos de consumo actuales y mayor protagonismo de tarifas y servicios.
Tras la publicación del índice de inflación de diciembre, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) se encamina a poner en marcha una actualización integral del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que implicará cambios relevantes en la estructura de ponderaciones y en la forma de relevar precios.
El nuevo indicador, cuya primera publicación está prevista para febrero, se basará en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, reemplazando los ponderadores vigentes hasta ahora, construidos sobre la base de la encuesta 2004/2005. El objetivo es reflejar con mayor precisión los hábitos actuales de consumo de los hogares.
Mayor incidencia de los servicios en la canasta
La actualización metodológica supone una recomposición del peso relativo de los distintos rubros que integran el índice. En ese marco, los servicios ganarán mayor participación, especialmente los vinculados con vivienda, electricidad, gas, transporte y comunicaciones, en línea con la evolución del gasto familiar de los últimos años.
En contrapartida, algunos rubros tradicionales de bienes —como alimentos, indumentaria o calzado— reducirán su incidencia relativa dentro de la canasta total, sin que ello implique su exclusión del cálculo.
Además, el nuevo IPC incorporará 13 divisiones en lugar de las 12 actuales, al crear una categoría específica para “Seguros y servicios financieros”, que hasta ahora se encontraba incluida dentro de bienes y servicios varios.
Cambios operativos en el relevamiento de precios
La modernización del índice también alcanza a los aspectos operativos. El INDEC ampliará la cantidad de precios relevados mensualmente, pasando de aproximadamente 320.000 a cerca de 500.000 observaciones.
A su vez, el proceso de captación de datos se realizará mayoritariamente mediante dispositivos digitales, con cuestionarios diferenciados según el tipo de establecimiento, lo que apunta a mejorar la trazabilidad, la consistencia y la calidad estadística de la información.
Impacto del IPC en otras variables económicas
La evolución del IPC no solo cumple una función estadística, sino que incide directamente en múltiples variables económicas y fiscales. Entre ellas, se destacan los mecanismos de actualización de tarifas de servicios públicos, contratos de alquiler, transporte público, jubilaciones y asignaciones sociales.
Asimismo, el índice es clave para la actualización de escalas, deducciones y topes del impuesto a las Ganancias y del Monotributo, ajustes que se aplican de forma semestral en función de la inflación acumulada. También tiene efectos sobre el esquema cambiario vigente, en particular en la actualización de las bandas de flotación.
Definiciones pendientes y expectativas del mercado
Pese a los avances anunciados, persisten interrogantes entre los especialistas, especialmente en torno a la ponderación final de cada rubro y a la posibilidad de que el organismo realice algún tipo de recalibración retrospectiva de los datos para garantizar la comparabilidad con las series anteriores.
Se estima que estas cuestiones serán aclaradas en las próximas semanas, a través de documentación metodológica complementaria, en línea con los estándares internacionales de transparencia estadística.

