El Consejo Profesional porteño envió una nota a la AGIP detallando las dificultades técnicas en el sistema e-sicol, inconvenientes en la nueva moratoria y dudas sobre la implementación del Monotributo Unificado.
El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires formalizó un reclamo ante la Administración gubernamental de ingresos públicos (AGIP), alertando sobre diversas problemáticas que obstaculizan el normal cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los profesionales y contribuyentes.
A través de la nota, la entidad que nuclea a los profesionales porteños planteó tres ejes centrales que requieren atención inmediata ante el inicio del calendario de vencimientos de 2026:
Fallas en el sistema 'e-sicol' e ingresos brutos
Se han reportado severas dificultades de acceso para operar con el sistema 'e-sicol', herramienta indispensable para la liquidación del impuesto sobre los ingresos brutos correspondiente al período 12/2025.
Entre los problemas detectados se destacan:
• Imposibilidad de operación: bloqueos o caídas del sistema que impiden la carga de datos.
• Falta de alícuotas: en numerosos casos, el sistema no dispone de las alícuotas necesarias para la correcta determinación del gravamen.
Inconvenientes en la nueva moratoria
En el marco de la nueva moratoria de AGIP, cuyo plazo de condonación máxima del 100% de intereses vence este 9 de enero, el Consejo ha informado:
• Planes anulados: reportes de errores técnicos que resultan en la anulación de acogimientos ya realizados.
• Necesidad de prioridad: dada la proximidad de los plazos de vencimiento, el Consejo solicitó un canal de tratamiento prioritario para resolver estos casos específicos.
Implementación del 'Nuevo Monotributo Unificado'
Ante la reciente puesta en marcha del sistema que unifica el Monotributo nacional con el Régimen Simplificado de CABA a partir de enero de 2026, el Consejo remarcó la existencia de casos específicos que no están contemplados con claridad en la normativa general.
Para subsanar esto, se requirió formalmente la creación de una línea de atención exclusiva, vía mail o teléfono, que permita a los matriculados despejar dudas técnicas y normativas de manera directa.

